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SUGERENCIAS HIGIÉNICAS Y NUTRICIONALES PARA PACIENTES QUE TIENEN EPILEPSIA.

Prevención de la Epilepsia
A veces se puede prevenir la epilepsia. Las siguientes son algunas de las maneras más comunes de reducir su riesgo de presentar epilepsia:

1- Prevenga lesiones cerebrales traumáticas: las lesiones del cerebro, también llamadas lesiones cerebrales traumáticas, son una causa frecuente de epilepsia.

Vaya seguro en los vehículos. Use cinturones de seguridad, sillas de seguridad para los niños, bolsas de aire, cascos para bicicleta y motocicleta  para reducir las lesiones en los vehículos automotores y otras lesiones de tráfico.
Pise cuidadosamente. Las caídas son la principal causa de las lesiones cerebrales. Los adultos mayores y los niños tienen una probabilidad mayor de sufrir lesiones cerebrales por caídas.
Busque ayuda si sufre una lesión cerebral traumática. Las probabilidades de tener epilepsia son altas con las lesiones cerebrales traumáticas. Darle buena atención a la lesión puede ayudar a evitar la epilepsia.

2- Tome medidas todos los días para reducir sus probabilidades de tener accidentes cerebrovasculares y enfermedades cardiacas.  Estas medidas incluyen alimentarse bien, hacer ejercicio y no fumar. Estas medidas de salud pueden prevenir la epilepsia más adelante.

3- Vacúnese: Protéjase y proteja a su familia de las enfermedades. Las vacunas disminuyen sus probabilidades de contraer infecciones que a veces pueden producir epilepsia.

4- Lávese las manos y prepare los alimentos de manera segura: La infestación llamada cisticercosis es la causa más frecuente de la epilepsia en todo el mundo. Un parásito causa esta infestación que se previene con buena higiene y prácticas seguras de preparación de alimentos. Las pruebas de detección y el tratamiento temprano de la cisticercosis pueden prevenir la epilepsia.

5- Manténgase sana durante el embarazo: Algunos problemas durante el embarazo y el nacimiento pueden producir epilepsia. Siga un plan de cuidados prenatales  con su proveedor de atención médica, sea su médico o enfermera, para que usted y su bebé se mantengan sanos.

 

El autocuidado en epilepsia se ha definido como las actividades y/o comportamientos que debe adoptar una persona con epilepsia para optimizar el control de las crisis y manejar los efectos de vivir con la enfermedad.
El autocuidado en epilepsia está compuesta por tres áreas que interactúan entre sí:
• Adherencia al tratamiento médico.
• Manejo de las crisis, lo que incluye estrategias de control de las crisis y manejo de sus consecuencias.
• Manejo psicosocial. Incluye técnicas para el manejo de las situaciones que surgen como resultado de tener epilepsia.
El concepto de autocuidado en enfermedades crónicas supone una interrelación entre el paciente y el proveedor de salud. En donde el paciente requiere de servicios médicos y de asistencia por parte del equipo de salud y que además se convierta en un experto en el manejo del día a día de su enfermedad. Un efectivo manejo requiere completa e igual participación de cada uno de los lados de la relación médico y/o equipo de salud - paciente.
 Alrededor del 20% de los pacientes con epilepsia continúa teniendo crisis pese a tomar medicamentos antiepilépticos, esto sugiere que van a necesitar un mayor conocimiento de su enfermedad, aumentar sus habilidades en autocuidado, modificar algunas conductas en salud, para así, reducir su frecuencia de crisis y mejorar su calidad de vida (4). Los pacientes con epilepsia desean recibir información educativa. Sin embargo, frecuentemente indican que están insatisfechos con la cantidad y calidad de información proporcionada por los profesionales de la salud.

Diario de crisis
 Es un registro escrito que lleva el paciente o sus cuidadores de las crisis que presenta. Este registro permite tanto al paciente como a su médico tratante contar con información, lo más objetiva posible, sobre la frecuencia de crisis y entrega la posibilidad de contar con un registro de la evolución de las crisis en el tiempo, permitiendo así, evaluar la respuesta a un determinado tratamiento, conocer el transcurso natural de la enfermedad en el paciente, determinar los factores precipitantes de crisis e identificar los distintos tipo de crisis presentes.
Lo primero que se debe hacer al educar a un paciente en relación a la confección de un diario de crisis, es ayudarlo a identificar correctamente las crisis y diferenciar los distintos tipos que presenta. En muchas oportunidades los pacientes sólo identifican como crisis las convulsiones; por lo tanto, no registran los otros tipos.
Ante una crisis epiléptica es importante una buena recopilación de datos para dar la información al médico lo más detallada posible:

  • ¿Qué hora del día era?
  • ¿Qué estaba haciendo la persona afectada antes de la crisis?
  • ¿Cuáles fueron los sucesos que condujeron a la crisis?
  • ¿Sucedió el ataque sin aviso? o ¿existieron síntomas iniciales o un simple desvanecimiento?
  • ¿La crisis comenzó por una zona en particular?
  • ¿Qué hacía de forma precisa el niño o el adulto durante la crisis?
  • ¿Cuánto tiempo duró la crisis?
  • ¿Qué hizo la persona después de la crisis?
Otro aspecto importante es indicar al paciente que deben registrar los eventos que pudieran precipitar alguna crisis o el aumento de éstas, ya sea olvido de alguna dosis de su antiepiléptico, privación de sueño, fiebre, infección, etc. Esto le permite al médico identificar los precipitantes de crisis específicos del paciente de modo de modificar estilos de vida o, en algunos casos, podría contribuir a la identificación de síndrome epiléptico, tal como en epilepsias reflejas, epilepsias fotosensibles, epilepsias catameniales, etc.

 

Primeros auxilios en crisis epilépticas
 Los primeros auxilios en crisis epilépticas son básicamente muy simples. El aspecto más importante de los primeros auxilios es proteger a la persona que está teniendo una crisis.
NO es apropiado sacudir o intentar despertar al niño durante la convulsión.
NO se deben mantener los dientes separados.
NO es necesario introducir objetos en la boca del niño durante la crisis.
Las crisis pueden provocar alteración del nivel de conciencia o inconciencia, por lo que el paciente está vulnerable a daños. La gran mayoría de las crisis son autolimitadas (terminan solas) y cesarán por sí mismas, pero, una crisis prolongada o que se repita pueden indicar que se está en presencia de un estatus epiléptico. En este caso la intervención educativa tiene como objetivo que la persona que asiste a un paciente, actúe antes del desarrollo del status, y esto requiere una rápida administración de fármacos antiepilépticos de emergencia y educación acerca de cómo responder frente a este tipo de eventos. Acuda al médico.


Medidas generales

  • Evite los factores desencadenantes.
  • Procure llevar un calendario de crisis y una lista de los medicamentos con las dosis prescritas.
  • Acuda de forma periódica a su médico para controles hemáticos y niveles plasmáticos de medicación.
  • No abandone jamás por su cuenta el tratamiento antiepiléptico.
  • Antes de modificar el tratamiento, consulte a su especialista.
  • Ante cualquier otra enfermedad, comunique al médico el tratamiento que está tomando.
  • Si se producen vómitos y ha transcurrido menos de media hora desde la toma de la medicación, será necesario ingerir nueva dosis. Si se trata de una gastroenteritis aguda, se puede perder una toma, pero si se prolonga, debe administrarse en varias porciones a lo largo del día (cada dos horas en cucharadas de agua ). Cuando sea necesario estar en ayunas, puede administrarse doble dosis del fármaco la noche anterior. Si se trata de una cirugía programada, puede ingerir su medicación, con una pequeña cantidad de agua, a la hora indicada, siempre consultando a cirujano a cargo del caso.

Niños

  • No tomar ante él una actitud "superprotectora", porque no lo necesita y porque así no desarrollarán las habilidades necesarias para ser independientes.
  • Nadar es perfectamente seguro, siempre que esté supervisado por alguien que sepa que debe hacer en caso de crisis. No debe nadar en aguas muy frías o muy profundas y, si es en el mar, a una distancia que no le cubra.
  • Para navegar, debe llevar un chaleco salvavidas como cualquier niño. Pueden montar en bicicleta y a caballo usando casco de seguridad, como todos los niños, y también trepar a los árboles, usar aparatos de gimnasia, etc.
  • Son muy aconsejables deportes como el tenis, fútbol, badminton, squash e incluso rugby. Es preferible evitar el boxeo.
  • Procurar que en el deporte no se canse demasiado. La fatiga, junto con el centelleo de luces, puede provocar crisis.
  • En el colegio: es necesario informar al profesor para que sepa qué debe hacer en caso de crisis.

Embarazo
 El embarazo es un periodo en el que debe cuidarse de modo especial el control de la epilepsia y la toma de los fármacos correspondientes porque las convulsiones pueden afectar al bebé.  No deben olvidarse de tomar el ácido fólico previsto por su médico y la toma de vitamina K un mes antes del parto. El embarazo debe ser seguido en colaboración por su ginecólogo y su neurólogo. Es esencial conseguir el mejor control posible de las crisis con los mínimos fármacos. Existe un riesgo bajo de malformaciones producidas por los fármacos antiepilépticos. Por este motivo, antes del embarazo debe simplificarse la medicación. Sin embargo, el riesgo de problemas para el niño y la madre dependen más del mal control de las crisis que de los efectos secundarios de los fármacos. Deben vigilarse de modo más frecuente los niveles de fármacos en sangre para evitar niveles muy bajos o intoxicaciones. Habitualmente, una vez al mes.


 Interacciones entre tratamientos hormonales y fármacos antiepilépticos 
Los fármacos para la epilepsia tienden a aumentar el metabolismo de los tratamientos hormonales, por lo que disminuyen la eficacia de éstos. Algunas mujeres tienen convulsiones justo antes o durante la menstruación, por lo que en ocasiones es beneficioso tomar medicación adicional antes del periodo menstrual. La sustitución hormonal durante la menopausia puede aumentar la frecuencia de las manifestaciones críticas.


 Lactancia 
No hay problemas para la lactancia materna. Conviene vigilar al bebé cuando esté lactando, ya que la medicación puede pasar a la leche y producir somnolencia en el niño.

 Alimentos
Se pueden tomar todo tipo de alimentos. Las bebidas gaseosas no deben administrarse con algunos fármacos como el Valproato. 


Tabaco
No tiene efecto sobre esta enfermedad.


Privación de sueño
Otro aspecto sobre el cual es necesario educar a los pacientes es la importancia que tiene una adecuada higiene del sueño y los riesgos de la privación de sueño. La evidencia existente reconoce a la privación de sueño como un factor precipitante de crisis epilépticas y que facilita la aparición de descargas epileptiformes interictales. La privación de sueño sugiere que ésta podría activar crisis primariamente generalizadas, siendo el riesgo más alto dentro de las primeras 48 horas después de la privación de sueño.  Además se debe considerar que la privación de sueño comúnmente se asocia a otras condiciones, tales como el stress físico y mental; y el abuso de sustancias, que son por sí solas, precipitantes de crisis.
Se recomienda a los pacientes que adopten hábitos regulares de sueño de modo de adquirir una rutina saludable, en donde se privilegie el sueño nocturno, durmiendo la cantidad de horas para obtener la sensación de haber descansado.
Indicando que siempre se debe evitar el trasnoche, pero en caso de ser necesario, se debe dormir una siesta previa y en la mañana siguiente no se debe levantar temprano.
En el caso de pacientes adultos, siempre es importante evaluar el tipo de trabajo que realizan, ya que existen algunas actividades que requieren la realización de turnos de noche, por lo que sería necesario recomendar el cambio de tipo de trabajo o la solicitud al empleador de realización sólo de turnos diurnos.
Recomendaciones de higiene del sueño:

  • Dormir entre siete y nueve horas por cada 24 horas en el caso de las personas adultas. Dormir seis se asocia con resultados adversos, y más de nueve o 10 también puede acarrear problemas de salud. (No obstante, hay que precisar que la cantidad de sueño varía con la edad a lo largo de la vida).
  • En el caso de los niños, la duración del sueño debe adaptarse a su desarrollo. En este sentido apoyan la idea de un horario regular de sueño y vigilia lo que permitiría al niño despertar espontáneamente en momento deseado.
  • Para los adolescentes, las recomendaciones incluyen el retraso de las horas de comienzo de las clases escolares para alinearlas con el patrón circadiano de sueño fisiológico de este grupo de edad.

 

 Consumo de alcohol
El riesgo más grave de presentar crisis en relación con el consumo de alcohol es durante la privación. La abstinencia del alcohol reduce el umbral convulsivo, un efecto que puede estar relacionado con la dosis de alcohol, la rapidez de la retirada y la cronicidad de la exposición.
Las personas que abusan de alcohol en forma crónica están en riesgo significativamente mayor de desarrollar convulsiones, que pueden ocurrir durante la abstinencia o intoxicación.
 El abuso de alcohol predispone a trastornos médicos y metabólicos que pueden disminuir el umbral convulsivo o provocar síntomas parecidos a convulsiones.
El etanol que contiene algunos excipientes de medicamentos, sí se puede tomar.

Conducción de vehículos motorizados
 Las crisis epilépticas que ocurren durante la conducción de vehículos significan un alto riesgo de accidentes, secuelas importantes y muerte para la persona que conduce el vehículo y para terceras personas involucradas.


Deportes
Pueden practicar deportes de forma moderada bajo supervisión, con excepción de aquellos deportes considerados de máximo riesgo y que, o bien se realizan en solitario, o resultarían muy peligrosos en el caso de que el paciente sufra una crisis durante la práctica de los mismos, como alpinismo, pesca submarina...., o aquellos que requieran el empleo de vehículos a motor.

  • Es mejor hacer deportes colectivos.
  • No llegue al agotamiento.

Televisión y videojuegos:


 El uso de la televisión, ordenadores o videojuegos y la asistencia a discotecas solo están restringidos en caso de epilepsias desencadenadas por estímulos luminosos. Algunas recomendaciones útiles son:
La TV: la habitación debe estar suficiente y uniformemente iluminada. No mirar de frente cuando se encienda o apague la TV. Ver la TV a 3 m. de distancia y usar el mando a distancia para el cambio de canales. y en su defecto debe cubrirse un ojo al cambiar el canal.
Videojuegos: Sentarse a 1 metro de la pantalla y usar pantallas protectoras. Que la habitación esté iluminada y no jugar más de una hora seguida. Evitarlo también si se le nota cansado.
Ordenador: Conviene tener en cuenta las recomendaciones anteriores. 
Discotecas: colocarse de espaldas a los focos de la luz y evitar tener todo el campo visual sometido a los centelleos.

Viajes
Llevar medicación suficiente para todo el viaje y un certificado que confirme la necesidad de dicho tratamiento. Adoptar cuanto antes el horario del lugar para que haya regularidad en las tomas de medicación. Si los que viajan son niños o adolescentes, sin los padres, es importante informar a los responsables del lugar las manifestaciones clínicas y tratamiento. Es muy importante que se responsabilicen de tomar la medicación y evitar exponerse a factores provocadores.

 

  Neurocirugía